viernes, 29 de enero de 2021

NO HABRÁ CANNABIS TERAPÉUTICO ESTA LEGISLATURA

 

El Gobierno de España sorprendía el martes 15 con el envío de una respuesta parlamentaria por escrito a la pregunta de la senadora del PNV, Josune Gorozpe Elezcano, al respecto de la regularización del cannabis de uso médico. La contestación del Ejecutivo aduce falta de estudios clínicos y a los supuestos efectos secundarios de la marihuana para exigir pruebas científicas de calidad, seguridad y eficacia con los que quizás acometer la reforma.

Con este documento de escasas tres páginas al que hemos tenido acceso íntegro, el Gobierno da un paso atrás en lo concerniente a la regularización de la vertiente Terapéutica, dando carpetazo por tanto a la cuestión recreativa. Las razones para este retraso se basan en la supuesta falta de análisis científicos y la necesidad de establecer tipologías y procesos de comprobación de los medicamentos en cuanto a su calidad para consumo.

Respuesta por escrito

Cuando se revisan las pruebas científicas sobre el uso terapéutico del cannabis (consumo directo de las sumidades floridas o con fruto de la planta de cannabis), se observa que el nivel de evidencia disponible no es suficiente para recomendar un uso generalizado en pacientes con determinadas patologías, contrariamente a lo que podría pensarse”, relata. En seguida, explica que no se han establecido programas para el uso médico del Cannabis, obviando las investigaciones científicas que sí se han dado en nuestro país. “La decisión de crear programas de uso del cannabis con fines terapéuticos en España se tomará, en su caso, ponderando la evidencia que exista sobre su eficacia terapéutica y los efectos adversos del uso del cannabis, es decir, aplicando un criterio lo más cercano posible a los criterios que rigen la autorización de medicamentos y valorando, asimismo, la idoneidad del cannabis frente a alternativas de calidad estandarizada (p.e. uso de extractos o cannabinoides aislados)”.

La información a la que ha podido tener acceso Cannabis.es, afirma que la eficacia terapéutica y la seguridad de los productos médicos derivados del Cannabis se está estudiando en la actualidad y no existe una decisión al respecto. “En España y en los países de nuestro entorno, y en aquellos que tienen un sistema regulatorio de medicamentos maduro, la comercialización de medicamentos va precedida de una evaluación de su calidad, y de su seguridad y eficacia en unas indicaciones determinadas. Las pruebas de seguridad y eficacia evaluadas en el trámite de autorización se obtienen principalmente en ensayos clínicos controlados. Esto es aplicable a los medicamentos autorizados que contienen cannabis o cannabinoides”.

Entre estos medicamentos, encontramos Sativex, Epidyolex y las importaciones de Navilona o Dronabinol “para casos excepcionales de esclerosis múltiple o antiemético en tratamientos oncológicos”. En una confusa explicación de los usos de estas terapias, la comunicación del Gobierno de España apunta a una extensa lista de efectos secundarios y apunta al Observatorio Europeo de las Drogas y Toxicomanías como su fuente de referencia.

La información a la que ha podido tener acceso Cannabis.es, afirma que la eficacia terapéutica y la seguridad de los productos médicos derivados del Cannabis se está estudiando en la actualidad y no existe una decisión al respecto. “En España y en los países de nuestro entorno, y en aquellos que tienen un sistema regulatorio de medicamentos maduro, la comercialización de medicamentos va precedida de una evaluación de su calidad, y de su seguridad y eficacia en unas indicaciones determinadas. Las pruebas de seguridad y eficacia evaluadas en el trámite de autorización se obtienen principalmente en ensayos clínicos controlados. Esto es aplicable a los medicamentos autorizados que contienen cannabis o cannabinoides”.

El consumo de cannabis no está desprovisto de riesgos. Los más evidentes, y que motivan su inclusión en listas de sustancias fiscalizadas como estupefacientes, son sus efectos psicoactivos y que motivan su uso recreacional: inducción de un estado de euforia, confusión, somnolencia, alteración de la percepción, etc. En ensayos clínicos los efectos adversos a corto plazo que se han registrado son mareos, sequedad de boca, desorientación, nausea, euforia, confusión y somnolencia. La incidencia de efectos adversos graves fue baja. En algunos de los ensayos, la probabilidad de retirarse del ensayo por los efectos adversos era mayor en los pacientes que recibían el tratamiento activo (cannabinoides) frente a placebo”, asegura el Gobierno, sin especificar ninguna fuente al respecto.

Activismo

Conversamos con José Afuera, portavoz de la Confederación de Federaciones Cannábicas (CONFAC). “Existen evidencias científicas suficientes. Solo hay que ver países como Alemania o Italia, o la multitud de países que ya han regulado el Terapéutico. ¿Quiere decir esta respuesta que esos países son unos irresponsables, que han regulado sin tener evidencia?”. CONFAC muestra su preocupación por pacientes y personas que usan Cannabis terapéutico o que ya están usando los fármacos autorizados por la AEM.

El movimiento cannábico debe unirse para reclamar una regulación. La división en apoyo de los diferentes usos, tanto Terapéutico como Recreativo, no sirve para nada. Se debe establecer una normativa para todas las utilidades de la Marihuana, respetando la independencia y las particularidades de cada colectivo”, afirma Afuera. El portavoz anima a todas las Asociaciones y clubs cannábicos a que se afilien a CONFAC.

Hugo Madera, en representación del Observatorio Europeo del Consumo y Cultivo de Cannabis, defiende que el documento trata unas cuestiones que están ya investigadas por tratarse de plantas medicinales de uso ancestral, ya legisladas a nivel nacional. También se refiere al ejemplo internacional de Alemania, lugar en el cual se puede acceder de forma natural a cualquier producto.

Las pruebas científicas son abrumadoras, solo hay que consultar las publicaciones online en PUBMED. Contamos con los informes de recalificación de la Organización Mundial de la Salud, cientos de estudios programados”, afirma Madera. “El problema real es que parece que se quiere sacar a la gente que lleva décadas luchando por la regulación del Cannabis en nuestro país. Da la sensación de que se quiere eliminar a la competencia para entregar un oligopolio a las empresas farmacéuticas, tabacaleras, ejerciendo fuerte represión y argumentando con excusas. Suplantar de esta forma a las personas y apostando por una regulación de Cannabis medicinal “light” en contra de una regulación integral, que es por lo que nosotros luchamos. Esto podría salirle muy caro al Gobierno, en términos económicos, y daría una baja accesibilidad a los tratamientos”, declara el portavoz de la OECCC.

Opinión

La respuesta del Gobierno central extiende estupefacción entre los actores sociales, que pensaban haber informado al detalle de todos los aspectos relativos a la legalización y regularización del Cannabis en nuestro país, con movilizaciones multitudinarias, reclamaciones en nombre de colectivos o charlas de expertos en órganos de alta importancia democrática. Las aplicaciones del Cannabis en el tratamiento del dolor crónico, son evidenciadas por verdaderas autoridades en los campos de la medicina, que al parecer no son suficientes, frente a los temibles efectos secundarios que pueden causar estos tratamientos en un enfermo oncológico: euforia, somnolencia y sequedad de boca.

Benito Díaz

Fuente:



jueves, 28 de enero de 2021

LA OPORTUNIDAD VERDE

MOTIVOS ECONOMICOS, SOCIALES Y SANITARIOS PARA REGULAR EL CANNABIS

Jack Herer, el legendario activista cannábico estadounidense, dijo en una ocasión: “El cáñamo será el futuro de la humanidad, o no habrá futuro”. Esta suerte de profecía, que en su momento debió parecer poco más que la exageración de un fumeta, contiene cada vez más trazas de realidad. Ya no solo por las investigaciones científicas que se llevan a cabo en decenas de laboratorios y universidades de todo el mundo, algunas tan prometedoras como la utilización de cannabis para tratar algunos de los peores efectos de la covid-19 o su utilidad para combatir las secuelas de la epilepsia, sino también por los últimos movimientos que se están produciendo a nivel internacional en materia de legalización del cannabis. 

Tras la expectación generada por la regulación aprobada en Colorado en 2013, el estado norteamericano se convirtió en el principal exponente mediático de lo que suponía sacar de la oscuridad a todo un sector. Los datos socioeconómicos, que despertaron el interés de decenas de países en los cinco continentes,  respaldan la legalización: el paro pasó del 9% en 2011 al 2% en febrero del pasado año y el territorio, con 5,6 millones de habitantes, recaudó más de 387 millones de dólares en impuestos según informa su propio Departamento de Ingresos.

Si extrapolamos estas cifras a un país con la población y el potencial productivo de España, y teniendo en cuenta que la fiscalidad sobre el cannabis en Colorado es bastante laxa, resultan  cientos de millones de euros en ingresos para el Estado, una cifra nada desdeñable en un momento de crisis como este. En la actualidad, el cannabis se ha regulado, de una u otra forma, en Canadá, Uruguay o México, e incluso algunos de nuestros socios de la Unión Europea han avanzado de una u otra forma en la senda de la legalización, ya sea en materia medicinal (como Alemania) o en la despenalización de la posesión y consumo (como Portugal). Sin embargo, en España y a pesar de ser un debate totalmente superado (un 84% de la población está a favor de la regulación, según el CIS) los sucesivos gobiernos no han puesto de su parte para que lo que ya es un enorme consenso social se convierta en ley.

El pasado 2 de diciembre, el máximo órgano de Naciones Unidas en materia de políticas de drogas decidió eliminar al cannabis de la llamada lista IV, un dudoso honor que compartía con otras drogas de las llamadas duras, como la cocaína o la heroína. Esta reclasificación va mucho más allá de lo simbólico, porque abre la puerta a que los países miembros establezcan regulaciones similares a las existentes para el alcohol o el tabaco. Además, cambia de manera radical el enunciado de la cuestión: ya no está en debate si el cannabis será regulado, la pregunta en estos momentos es cuándo y, sobre todo, cómo. 

Nuestra legislación en materia de drogas tiene como texto principal la Ley 17/1967, que surgió de la adaptación de nuestra norma a los acuerdos alcanzados en la Convención Única sobre Estupefacientes celebrada en 1961 al amparo de la ONU, el primer tratado internacional sobre el control de drogas. Que nuestra ley sobre estupefacientes tenga un origen preconstitucional ya debería ser motivo más que suficiente para su revisión.

Pero, más allá de cuestiones morales, éticas o ideológicas, ¿por qué España debería ser el primer país europeo en aprobar una regulación integral del cannabis? 

En primer lugar, existen multitud de razones de índole económico que deberían hacer reflexionar hasta al pensamiento más conservador. El consumo de cannabis es un hecho social, ampliamente aceptado, y que no ha sido erradicado (ni siquiera reducido) con leyes tan duras como la llamada Ley Corcuera o la actual Ley Mordaza. 

La guerra contra las drogas ha sido un estrepitoso fracaso, y solo ha llevado a enriquecer más al narco mientras se criminaliza a los usuarios, un conflicto que ha costado miles de millones de euros sin redundar en ningún tipo de beneficio para la ciudadanía. Sacar al cannabis del ámbito penal para llevarlo al tributario proporcionaría un aumento de ingresos públicos que ayudarían a paliar la difícil situación que atraviesan las arcas públicas. Pero tan importante es hablar de ingresos como de ahorro; ¿Imaginan cuánto dinero en efectivos policiales, recursos judiciales o gasto en prisiones

Si miramos más allá de nuestras fronteras, ser pioneros en establecer una regulación integral colocaría al Estado español en una situación de privilegio con respecto a otros países, pudiendo acceder como principal productor europeo al mayor mercado transnacional del cannabis, el que se está configurando en América del Norte con Canadá, México y EEUU, cuya legalización a nivel federal es una prioridad del gobierno Biden. Sería una magnífica oportunidad para mejorar nuestra balanza de pagos, tan dañada por las consecuencias de la pandemia sobre el sector turístico. 

Pero también encontramos motivos sociales para acabar con el actual statu quo del cannabis en nuestro país. El prohibicionismo no solo supone un ataque frontal a derechos fundamentales como el libre desarrollo de la personalidad o el derecho de asociación, sino que, además, produce un sufrimiento innecesario para miles de familias. Este es el caso de Albert Tió, presidente de la Federación de Asociaciones Cannábicas Autorreguladas de Catalunya (Fedcac) y promotor de la iniciativa popular que originó la ley catalana de clubes de cannabis, aprobada por el Parlament en 2017 y posteriormente declarada inconstitucional por el Tribunal Constitucional. Pagará su activismo con una pena de prisión de cinco años, tras la intervención en 2014 en la asociación Airam, de la que era secretario. Una regulación integral responsable supondría el fin de la estigmatizacion y la persecución policial a la que se ven sometidos consumidores y cultivadores, y sacaría del mercado negro decenas de miles de puestos de trabajo que ya existen, con sus correspondientes cotizaciones en beneficio de la hucha común de la Seguridad Social. 

Por último, hay que subrayar la incidencia que tendría la futurible regulación del cannabis en la salud pública y nuestro sistema de salud. El principal efecto será dotar de seguridad a los usuarios sobre qué están consumiendo realmente. La ausencia de normas implica que los consumidores pongan en riesgo su salud con sustancias que pueden estar adulteradas, en mal estado o que no cumplen con las características prometidas. Pero también tendría beneficios para las personas que no consumen cannabis, incluso para quien se opone frontalmente a cualquier tipo de avance legislativo en la materia. Dicho avance abriría decenas de vías de investigación médica y farmacéutica con cannabinoides, como ya ocurre en otros países, desarrollando medicamentos y terapias capaces de derrotar a enfermedades que actualmente se tornan crónicas o incurables. Y si hacemos caso de las estadísticas de Colorado, la normalización del cannabis elimina ese componente seductor que siempre contiene lo prohibido: el consumo por parte de menores descendió de un 9,2% en 2015 a un 6,5% en solo dos años. 

Más pronto que tarde, tendremos que afrontar este debate como una sociedad adulta compuesta por miembros de pleno derecho, sin paternalismos ni cortapisas. Cuando hablamos de legislación y regulaciones no existen las recetas mágicas, y con total seguridad se acabará generando la pugna entre un modelo orientado a los usuarios frente a otro que priorice los beneficios de los grandes productores. Será otra batalla, mientras tanto, sigamos

Pedro Vera Blanco es responsable de Políticas Federales de Más País Andalucía.

Fuente:




 

domingo, 10 de enero de 2021

«¿Se abre la veda para la regulación del cannabis en España?»

viernes, 11 de diciembre de 2020

EN MI SITUACIÓN...


VIVO EN UNA RESIDENCIA DESDE LOS 19 AÑOS Y TENGO 49.

SUFRO UNA TETRAPLEJIA C-5 COMPLETA DESDE LOS 18 AÑOS.
 
SUFRO FUERTES DOLORES NEUROPATICOS ABDOMINALES, ADEMÁS DE FUERTE ESPASTICIDAD EN LAS ESTRMIDADES.
 
TENGO PRATICADA UNA COLOSTOMIA Y UNA UROSTOMIA.
 
SUFRO DE BRONQUITIS CRONICA Y AGNEA DEL SUEÑO.
 
EN LOS ULTIMOS 5 AÑOS INGRESO CADA MES Y MEDIO EN EL HOSPITAL PARA RECIBIR TRATAMIENTO ANTTIBIOTICO POR INFECCION DE ORINA O RESPIRATORIA. 
 
HE SIDO OPERADO SOLO EN ESTOS 3 AÑOS 2 VECES DE UNA GRAVE ESCARA EN EL ISQUIO Y TIBIA.
 
ESTOY MAS DE 21 HORAS EN CAMA AL DIA.
 
TOMO UNAS 20 PASTILLAS AL DÍA PARA EL DOLOR Y LOS ESPASMOS.
 
PERO DESDE HACE UNOS AÑOS YA, CONSUMO MARIHANA PARA ALIVIAR TODAS MIS DOLENCIAS Y SENTIRME FELIZ. 
SI DIGO FELIZ PORQUE EN EL MOMENTO QUE ESTOY BAJO LOS EFECTOS DEL CANNABIS ES CUANDO ENCUENTRO LA PAZ, FISICA Y SIPCOLOGICA.
 
ASÍ COMO LA REALIZACION Y RELAJACIÓN QUE ME PRUDUCE EL AUTO-CULTIVO.
CON QUE DERECHOS LOS QUE MANDAN ME PROHIBEN QUE CULTIVE LAS PLANTAS QUE ME HACEN TAN FELIZ Y PROVOCAN TANTAS GANAS DE VIVIR.
 
QUIERO VIVIR SIENDO FELIZ "AYUDENME, PIDAN LEGALIZAR EL AUTO-CULTIVO DE CANNABIS PARA AUTOCONSUMO"
JMRG

lunes, 16 de noviembre de 2020

 


Es increíble ver como el PSOE niega la evidencia científica del uso del cannabis como medicamento, argumentando falsamente la falta de evidencias científicas. Mientras tanto cultiva cannabis medicinal que exporta a otros países como por ejemplo Alemania. Como es posible que el partido gobernante niegue la evidencia ya demostrada por científicos y estudios realizados por diversos países, así como legalizado por más de 10 países de nuestro entorno incluidos varios de la Unión Europea.

Mientras tanto nosotros los enfermos sufrimos la falta de una legislación que nos obliga a tener que acudir al mercado negro para conseguir el cannabis necesario para medicarnos (en el mejor de los casos) y poder hacer frente a nuestras patologías.

Yo me pongo como ejemplo de más de dos millones de personas que necesitan el cannabis como medicamento, cansados de probar decenas de pastillas que no nos hacen ningún efecto, para tratar nuestras dolencias.

Sufro de dolor neuropatico, además de tener una tetraplejia desde hace ya treinta años. He tomado muchas clases de medicación para tratar el fuerte dolor que sufro, pero ninguna me dio resultado. He probado el cannabis para tratar el dolor, después de informarme en una revista especializa. El efecto positivo fue inmediato, el alivio del dolor y el bienestar que me produjo fue casi milagroso, por eso después de intentar conseguir cannabis en el mercado negro sin éxito debido a su ilegalidad, decidido cultivar mi propia medicina. Meses después fui denunciado por un delito contra la salud y aunque fui absuelto la justicia me negó mi derecho a cultivar. Ya hace más de diez años que sucedió esto y desde aquello vengo reclamado mi derecho a el auto cultivo para poder tratar las dolencias que padezco. Diversos medios de comunicación se hicieron eco de mi problema, convirtiendo mi caso en noticia, abriendo un debate nacional sobre el uso del cannabis y su uso como medicina. Pero el debate sobre mi caso que no llegó a ninguna parte cayó en el olvido, no así el debate y la lucha que continúa hasta el día de hoy.

Todos estos años he tenido que recurrir al mercado negro para abastecerme con todos los problemas que conlleva tales como el precio, la calidad o la falta de disponibilidad entre otras.

Fui uno de los muchos que ingenuamente tuvieron la esperanza de que al crearse un gobierno progresista cambiaran las cosas para mejor pues los dos partidos que ahora gobiernan, tenían en su proyecto de gobierno la intención de regular el consumo del cannabis. Pero visto lo visto parece que el PSOE no esté dispuesto a dar un paso adelante para regular el uso medicinal del cannabis,  con argumentos que no son realidad ante la nueva política internacional sobre el uso y las leyes sobre el cannabis.

Aun así se abre una puerta a la esperanza, Unidos Podemos partido cogobernante, tiene intención de presentar una propuesta sobre cannabis y sus diferentes usos, para la segunda parte de la legislatura, veremos para entonces si Pablo Iglesias es capaz de convencer a  Pedro Sánchez, del necesario cambio de legislación para la legalización y reglamentación del uso del cannabis.

Aun así no bajemos la guardia y sigamos luchando, cada uno con los medios a su alcance, para conseguir una ley justa que cubra nuestras demandas por un cannabis medicinal legal y al alcance de todos…

JMRG

sábado, 23 de mayo de 2020

COVIB 19 RECLAMAICIÓN



Mi nombre es Juan Manuel Rodríguez Gantes, residoente el centro de discapacitados CAMF de Ferrol desde hace 29 años.
Debido a la pandemia provocada por el corona-virus llevó retenido en mi habitación desde hace 3 meses, además estoy encamado por orden medica debido a una pequeña ulcera “escara” que tengo en la zona sacra. En estos 90 días lo único que veo son las 4 paredes de mi habitación desde la cama. Debido a las medidas de confinamiento aplicadas por el gobierno para centros de dependientes, las puertas del centro permanecen cerradas como en una prisión impidiendo todo contacto con el exterior.
Por dicho motivo quiero exponer mi queja compartida por mis compañeros a las medidas coibitivas aplicadas por el gobierno a este tipo de centros. Después del abandono sufrido por miles de personas dependientes “causando su muerte”, ahora el gobierno aplica medidas totalmente discriminatorias aplicadas a los centros de discapacitados ya que aunque pertenezcamos a un grupo de riesgo no es menos cierto que como personas integras tenemos el mismo derecho a que se nos apliquen las mismas medidas que disfrutan el conjunto de la ciudadanía recogida en la constitución donde claramente dice que” todos los ciudadanos son iguales ante la ley”.
El trato paternalista del gobierno choca frontalmente con los derechos ya mencionados, por ello expongo mi queja y reclamó, reclamamos que aun sabiendo el peligro que corro exponiéndome a un posible contagio. Recamo poder disfrutar de los mismos derechos y privilegios que el resto de ciudadanos y que no se me discrimine por el hecho de ser discapacitado ahora mismo el gobierno aplica medidas tan restrictivas que no siento más que asfixia debido a ello y aunque entiendo que se me intente proteger, pido a el gobierno que entienda mi posición pues yo también tengo inquietudes y necesidades igual que el resto de ciudadanos creyendo tener la razón y sintiéndome protegido por la ley reclamo, reclamamos mis compañeros y yo que se me aplique el derecho y la igualdad que recoge la actual fase 2 de la que se disfruta actualmente en Galicia.
Reclama JMRG