jueves, 6 de mayo de 2021

Crece el apoyo al cannabis terapéutico y ya hay personas que piden al Gobierno cultivar legalmente su propia marihuana

 


Juan Manuel Rodríguez ha cursado a la AEMPS la primera petición de un particular para cultivar cannabis (marihuana) de manera legal.

Daniel Sánchez Caballero

20 de abril de 2021 22:35h

Juan Manuel Rodríguez Gante ha decidido explorar los límites de la normativa sobre cannabis en España. Este hombre, un enfermo tetrapléjico de 49 años, que consume marihuana para sobrellevar las secuelas que le provocó un accidente a los 19 años, ha solicitado al Gobierno que le permita plantar cannabis con fines medicinales para autoconsumo.

Esta petición es la primera que realiza un particular a la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AMEPS), según los solicitantes, que basan su petición en "el amparo del Derecho a la Salud". El objetivo es "producir flores con contenido en tetrahidrocannabinol (THC) que serán usadas como medicamento para tratar las patologías y el dolor crónico que sufre Juan Manuel". El cannabis le ahorra a este enfermo temblores y dolores.

La solicitud, cursada con el apoyo del Observatorio Europeo de Cultivo y Consumo de Cannabis y el bufete Brotsanbert, se acompaña de informes médicos que justifican el uso del cannabis que hace Rodríguez para mitigar el dolor que le producen las lesiones que se causó cuando hace 30 años se rompió las cervicales al tirarse de cabeza a un mar poco profundo. "No quiero tener que acudir al mercado negro ni a terceras personas para poder abastecerme de la marihuana que necesito", ha explicado, antes de cerrar con una reflexión: "Te permiten morirte [en alusión a la Ley de Eutanasia recientemente aprobada], pero no sobrevivir".

La petición de Rodríguez se hace pública justo a la vez que el CIS ha incluido el cannabis en su encuesta periódica por segunda vez. Y el resultado muestra que en España cada vez hay más partidarios de la legalización del cultivo de la planta con fines medicinales. El porcentaje de personas que apoya el uso terapéutico del cannabis sube hasta el 90% (desde el 84% de la anterior encuesta) y el de la legalización sin restricciones alcanza a casi la mitad de la población, un 49,7%. Un porcentaje algo inferior, el 40%, rechaza la regulación lúdica.

La Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios no ofrece información respecto a la petición de Rodríguez. Un portavoz de la agencia explica a este diario que "por cuestiones de confidencialidad, la AEMPS no puede detallar qué evaluaciones se están llevando a cabo ni cuáles son las empresas o personas beneficiarias", aunque sí admite que "cualquier persona física o jurídica puede solicitar y obtener, en su caso, autorización de cultivo de plantas de cannabis con fines médicos y científicos".

El listado de las personas que lo han recibido hasta ahora revela que de momento todas ellas son personas jurídicas; no hay particulares. En total son 18 en este momento, 10 de ellas con fines de investigación y ocho para la producción y/o fabricación de cannabis y sus productos con fines médicos y científicos, según las dos categorías que ha establecido la AEMPS.

España se mueve en un cierto vacío en lo que al consumo de cannabis (y producción, incluso) se refiere cuando aplica a las personas individualmente. Traficar con la droga en grandes cantidades, o tener una plantación, es ilegal. Poca duda ahí. Pero la aplicación de la legislación es ambigua y aunque en principio cultivar es ilegal en cualquier circunstancia, tener dos o tres plantas en casa para consumo personal está permitido o al menos no penado (siempre que no se vean desde la calle y otras consideraciones), igual que consumirla en el hogar propio. En los últimos años, también está habiendo una cierta permisividad con algunos clubes de fumadores, que se apoyan en esta ambigüedad para hacer cultivos o compras de cannabis mancomunadas entre sus socios. Aunque la relación de las fuerzas del orden y la Justicia con estas asociaciones es ambivalente: también hay personas encarceladas por esta razón, como el activista Albert Tió.

Unos criterios que nadie conoce

Porque, como se ha comentado, el cultivo de cannabis en grandes cantidades está prohibido... excepto si el Gobierno tiene a bien conceder graciosamente una licencia. Entonces, si el solicitante tiene suerte y en base a unos criterios que solo conoce la AMEPS se le otorga una licencia, plantar hectáreas de terreno de marihuana es legal. Le pasa por ejemplo a Juan Abelló, que ostentó el monopolio del opio en Europa y ahora vislumbra un filón en el cannabis medicinal. Linneo Health, la empresa que posee en parte, tiene una de las licencias emitidas por la AEMPS para cultivar marihuana legalmente y es la única de España junto a Cafina, según la AEMPS, con permiso para exportarla.

Nadie sabe cuáles son los criterios para obtener una de estas licencias. La AEMPS se remite a esta disposición publicada en el BOE en 1963, que lo único que especifica es los documentos que hay que aportar junto a la solicitud, pero no dice nada de requisitos a cumplir. Pide una memoria que justifique la petición y especifique las especies a cultivar, una certificación del alcalde acreditando el nombre de los propietarios, una certificación de la Jefatura Agronómica Provincial (unos órganos que ni siquiera existen ya) y "un plano o croquis" que señale dónde se va a cultivar la marihuana. Nada más. Lo más parecido a un requisito medible aparece en el punto cuarto: "La Dirección General de Sanidad, previo informe de Restricción de Estupefacientes, y teniendo en cuenta las necesidades de los productos de esta índole que puedan ser obtenidos, la calidad y el precio a que se pueden resultar para el consumo nacional, podrá dar la correspondiente autorización". Aquí están los documentos que pide la AEMPS para solicitar una licencia.

Rodríguez Gante quiere una de estas licencias y así se lo ha pedido al Gobierno de la mano del Observatorio Europeo del Cultivo y Consumo de Cannabis (OECCC). Su abogado, Héctor Brotons, sostiene que "la base de la petición es científica [en alusión a los informes médicos sobre los efectos que el cannabis tiene en Juan Manuel]", ha explicado. "La ley que regula el uso del cannabis es de 1967, solo por el año no debería estar. Está desactualizada, es ambigua, incompleta y restrictiva, de un año en el que ni siquiera se había descubierto el THC [uno de los principales componentes del cannabis]".

Postrado en una silla de ruedas desde que tuvo el accidente, Rodríguez reside en en el Centro de Atención a Personas con Discapacidad Física, CAMF, del Imserso en Ferrol (A Coruña). El accidente que sufrió hace 30 años le causó una lesión medular que provocó tetraparesia en las cuatro extremidades (brazos y piernas perdieron fuerza muscular hasta el punto de no poder controlar correctamente la función motora) que viene acompañada de un dolor neuropático crónico. Su condición médica le ha causado múltiples enfermedades y dolencias relacionadas, desde neumonías hasta infecciones. Rodríguez llegó a tomar hasta 30 pastillas diarias para aliviar la espasticidad o el dolor neuropático. Hasta que descubrió que el cannabis también le ayudaba, y le permitía reducir la ingesta de píldoras.

Pero consumir cannabis cuando se es completamente dependiente no es fácil. Con la marihuana vinieron los problemas con la justicia, cuenta hoy el afectado. Primero cuando empezó a cultivar la planta "de tapadillo" en el centro en el que vive. "Tuvo que venir el juez, porque yo no puedo moverme. El juez decidió archivar el caso y quitarme la denuncia por tráfico de drogas que me había puesto la policía. Tuve que dejar de cultivar porque el juez me dijo que al estar en un centro público no podía. Volví al mercado negro", cuenta Rodríguez.

Así que, cansado, ha pedido un permiso para hacerlo de manera legal con el apoyo del OECCC. "Se está hablando mucho del cannabis medicinal y el dolor de los enfermos, pero no se habla del modelo", explica Hugo Madera, portavoz del Observatorio. "Queremos con esta acción que la gente pueda acceder a las licencias y no solo las [empresas] farmacéuticas. Creemos que técnicamente es factible. Se trata de ahondar en la línea de trabajo para que haya una legalización no solo para las empresas", argumenta.

Con varias proposiciones de ley o no de ley para regularizar el consumo de marihuana ya en el Congreso, o a punto de entrar, y una cierta conciencia de que la legalización en una forma u otra es más una cuestión de cuándo que otra cosa, activistas e industria cogen posiciones estos meses para la batalla que se avecina. La disyuntiva es relativamente sencilla: un modelo que permita el autocultivo y la participación de individuos en la producción de marihuana, al estilo uruguayo, o uno en el que las empresas controlen la producción y aseguren un producto trazable y consistente en sus componentes, a la canadiense.

 

Documental: “Marihuana para vivir”


Escuchamos a Juan Manuel Rodriguez Gante, usuario de cannabis medicinal, a Ricardo Carvajal, autor del documental “Marihuana para vivir”, y a Héctor Brotons, director del Estudio Jurídico Brotsanbert y director jurídico del Observatorio Europeo del Cultivo y Consumo de Cannabis (OECCC), que además lidera el equipo jurídico que ha preparado la solicitud de licencia de autocultivo de Cannabis Medicinal de Rodríguez Gante a la Agencia Española del Medicamento y Productos Sanitarios (AEMPS). Con ayuda del OECCC, Rodríguez Gante ha solicitado a la AEMPS, una licencia para el autocultivo de Cannabis medicinal. Además, Ricardo Carvajal está grabando el documental “Marihuana para vivir” sobre este proceso de solicitud y la situación de Rodríguez Gante.

La historia de Juanma Rodríguez Gante

Juanma tuvo un accidente a los 19 años. Ahora tiene 49 y lucha por la marihuana desde hace 15. “Tengo dolores muy fuertes y necesito marihuana para tratarlos” dice. Tras su accidente, Rodríguez Gante estuvo un año en varios hospitales donde recibió tratamientos de diverso tipo. 

Como consecuencia, toma unos 30 medicamentos al día para espasticidad, dolor neuropático y para dormir. Gracias a la marihuana sufre menos dolor, ha reducido el número de medicamentos que consume a diario, mejoró su estado de ánimo y salió de un proceso depresivo profundo. Por otra parte, el consumo medicinal de Cannabis le ha ocasionado distintos problemas jurídicos, desde ser juzgado por un autocultivo medicinal, hasta multas, cacheos y requisas, por eso ha solicitado a la AEMPS una licencia para el autocultivo medicinal de marihuana, siendo ésta la primera solicitud de este tipo que se realiza en España. 

En la rueda de prensa, Juanma nos detalló los problemas que ha tenido con la ley en la lucha por defender el autocultivo de su medicina.

Marihuana para vivir
 
El autor del documental "Marihuana para vivir" nos habla de su próximo estreno.
 

El autor del documental “Marihuana: Primero las personas” nos explica que en ese primer documental lo que buscaba era mostrar el mundo del Cannabis. “Marihuana para vivir” se centra en un caso de Cannabis medicinal, el de Juanma, un caso de lucha. El documental aún no está terminado y cuenta con la participación de la Fundación Daya de Chile. “La marihuana me ha devuelto las ganas de vivir” dice Juanma en el avance del próximo documental de Ricardo Carvajal. El documental se estrena en septiembre por YouTube.
Héctor Brotons
Héctor ha explicado las consecuencias de prohibirle a Juanma autocultivar su medicina. Nos dice que se está aplicando una ley que es ambigua, incompleta y restrictiva, y que no está basada en evidencia científica. Destaca que los derechos individuales fundamentales están por encima de los delitos de drogas. 

“No es lo mismo afrontar una enfermedad con dignidad que siendo criminalizado” dice Héctor, y añade: “El dolor de Juanma no puede esperar”. Finalmente concluye diciendo que si hay un mínimo de humanidad, se tiene que conceder esta solicitud. 

Héctor Brotons explica los aspectos jurídicos del caso de Juanma. 
 

En este encuentro cercano con un caso emblemático por criminalizar y prohibir el acceso a la marihuana terapéutica, se ha convertido en un símbolo de lucha por uno de los derechos humanos que hemos perdido: nuestra salud. Mientras unos tienen libertades para hacer daño, se invierten recursos en criminalizar y perseguir el cultivo de una planta que tiene el mismo derecho a vivir que cualquiera. Este es el intento por visibilizar la situación que se vive en el mundo de la marihuana: persecuciones, acusaciones y prohibiciones. Estas voces se unieron para proclamar que se nos devuelva el derecho al autocultivo porque es parte de nuestro derecho a la salud. 
 

 

«No soy un vicioso ni un porrero, solo un enfermo que necesita la marihuana»

Un tetrapléjico ferrolano pide poder cultivar cannabis para uso terapéutico


rocío pita parada

ferrol / la voz 27/04/2021 05:00 h

Un día de sol arrojó una larga sombra sobre el resto de su vida. Con 19 años se subió a una roca y se tiró de cabeza en la playa coruñesa del Lazareto. Y el choque con la arena del fondo le partió dos cervicales y lo dejó tetrapléjico. Transcurridos treinta años de aquello, lo recuerda como «anecdótico». Su sufrimiento tomó otros derroteros. El ferrolano Juan Manuel Rodríguez Gantes (A Coruña, 1971) se ha convertido en el primer español en hacer pública su petición oficial para cultivar marihuana para uso terapéutico. Cuenta que hace unos diecisiete años ingirió un antibiótico que le dio una fuerte reacción. Desde entonces arrastra un dolor neuropático abdominal que llegó a hacerle tomar cuarenta pastillas al día.

«Me daban mucha somnolencia, me dejaban hecho polvo, tenía vómitos...», enumera. Y así entró en su vida esta droga. «Había enfermos a los que les funcionaba en otros países. Era darle unas caladas y se me quitaba el dolor y la espasticidad [la rigidez muscular] y me dejaba en un estado de relajación y bienestar, me sentía muy bien», relata. Después vinieron más complicaciones, operaciones y más dolores. Y desde hace tiempo lo ha incorporado a su rutina de tratamientos, reducida ahora a dieciséis pastillas.

Cuatro porros al día

El primer porro del día lo fuma al levantarse, tras el desayuno. Y antes de acabar la jornada van otros dos o tres, en la calle o a escondidas en el recinto de la residencia pública donde vive. Consume entre treinta y cincuenta gramos de cannabis al mes: hasta 400 euros de su pensión de 600. «Se me van todos los ingresos en consumir marihuana: tengo que comprarla y pagar para que me líen los porros», detalla.

Dejar de recurrir al mercado negro es su única opción, alega, para evitar exponerse a no conseguirla, a que esté adulterada o a pagar un precio «abusivo». Por ello, hace años montó un armario de cultivo en su habitación del Centro de Atención a personas con discapacidad física (CAMF) del Imserso en Ferrol, en el que reside desde hace tres décadas. La dirección encontró las plantas y le obligó a retirarlas. Pero él se opuso. Fue denunciado y acusado de un delito contra la salud pública. «Al juez que vino le expliqué que la marihuana era para paliar el dolor y para mi consumo», recuerda. Y la causa se archivó en 2014, pero con la advertencia de que no podía cultivar maría en el centro público. Con la mercancía que le llegaba de asociaciones atraídas por la popularidad de su caso, se estuvo autoabasteciendo un tiempo. Después «tuve que volver a recurrir al mercado negro», comprándola él mismo en algunos puntos de Ferrol.

Hasta que irrumpió la pandemia. Entonces llegaron varios meses de abstinencia forzosa, con un ingreso hospitalario añadido para operarlo de una úlcera. Y regresaron unas pastillas «que casi no me quitan el dolor».

Cruzada ante Sanidad

Un día sin marihuana, esgrime, se supone «fuertes dolores, no dormir ni apenas comer, y no poder hacer las cosas del día a día». Y por ello, ha emprendido una cruzada para intentar conseguir que Sanidad le autorice a su autocultivo para uso medicinal.

La solicitud oficial a la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) todavía no tiene respuesta. La presentó asesorado por el abogado Héctor Brotons, y el Observatorio Europeo del Cultivo y Consumo de Cannabis, del que es director jurídico. Hasta ahora, solo se ha autorizado a grandes empresas, «nunca a un cultivador a título propio». Por ello, «no sabemos muy bien su viabilidad», admite, «pero si hablamos de justicia y de derechos deberían darla: no solo es una cuestión de salud, sino que los convenios internacionales sobre los derechos del paciente permiten elegir el tratamiento». Rodríguez Gantes tampoco deposita muchas esperanzas en la AEMPS. «Pero tenemos pensado recurrir a la justicia y en ella sí tengo fe», dice. De ser así, la marihuana se plantaría en un terreno en la zona de Vigo que le ofreció gratis un compañero.

Sanidad apela a «cuestiones de confidencialidad» para no detallar el estado del proceso ni pronunciarse hasta que finalice la evaluación. Pero Juan Manuel le deja un mensaje a quienes deciden: «No soy un vicioso ni un porrero, soy un enfermo que está pidiendo una medicina que es la marihuana». Y mientras no le permitan hacerlo de forma legal, asegura que seguirá recurriendo al mercado negro.

lunes, 19 de abril de 2021

Un tetrapléjico gallego hace la primera solicitud pública de autocultivo medicinal de cannabis

 Juan Manuel Gantes pide a la Agencia del Medicamento que le permita producir lo que le alivia. "Tengo dolor 24 horas al día excepto cuando consumo marihuana"

Si, como escribió el cirujano francés René Leriche, la salud es "el silencio de los órganos", Juan Manuel Rodríguez Gantes es el ruido del cuerpo. "A mí me duele algo siempre, las 24 horas del día. Excepto cuando fumo cannabis. Entonces tengo menos agobio, me relajo, entro en un estado más liviano y se me pasa el dolor". Este gallego de 49 años lleva exactamente 30 sentado en una silla de ruedas, un hombre ligado a una tetraplejía desde aquella playera tarde en que se tiró de cabeza al mar, se rompió las cervicales y estrenó una vida con otras capacidades y dolores nuevos. Tenía 19 años.

Hoy es el primer español en hacer pública su solicitud para que la Agencia Española del Medicamento le conceda autorización para autocultivar marihuana con fines medicinales, algo que asegura que le ahorra los espasmos, la tensión muscular y el malestar de unos órganos que no se callan. "Si lo consiguiese supondría un alivio para mí, pero también una puerta abierta para otros enfermos que encuentran en el cannabis un remedio contra el dolor".

Juanma, como le llama todo el mundo, vive desde hace muchos años en el Centro de Atención a Personas con Discapacidad Física del Imserso en Ferrol, donde ha sufrido los rigores de la confusa realidad que rodea al consumo de cannabis en España. "He tenido denuncias y acusaciones de tráfico de drogas, pero yo uso la marihuana para el dolor. Y solo para mí. Aun así, la Policía vino un día aquí, registró mi cuarto y me quitó 80 porros que tenía para varios meses y que me había liado un chaval, porque, evidentemente, yo no puedo. Yo no soy un 'camello', soy un consumidor terapéutico".

Cannabis terapéutico... esa es la cuestión. Mientras la ciencia sigue discutiendo a favor o en contra, España mantiene una laguna respecto a su salto al mercado legal, una aspiración que ya no sólo implica a las asociaciones cannábicas, sino a los grupos parlamentarios. Desde que en 2017 Ciudadanos presentara una proposición no de ley para la regulación del cannabis medicinal, la Comisión Mixta para el Estudio de las Adicciones ha venido analizando el asunto. Y, ahora, Unidas Podemos ultima un proyecto de ley para la legalización integral (uso médico y uso lúdico) que posiblemente presentará en la segunda mitad de la legislatura y sopesa exponer una PNL que mida el apoyo que tendría su tesis en el resto de la Cámara. De momento, y además de UP, parecen favorables a una regulación -al menos del cannabis terapéutico- ERC, PNV, Junts per Catalunya y Ciudadanos. El PSOE quiere pulsar antes la "evidencia científica" y los "posibles efectos adversos".

Juicio moral

Así, el cannabis recreativo es ilegal en España. Y el terapéutico, también... con una excepción. "España se rige por una ley de 1967, por tanto preconstitucional, que dice que cualquier consumo es ilegal salvo que esté autorizado por la Agencia Española del Medicamento. La gente no lo sabe, pero la ley considera ilegal incluso el consumo en casa, lo cual implica un juicio moral. Y un estado de Derecho no puede perseguir la moral". Habla el especialista en Derecho Penal y Salud Pública Héctor Brotons, director del Estudio Jurídico Brotsanbet y director jurídico del Observatorio Europeo del Cultivo y Consumo de Cannabis (OECCC), el colectivo que ha ayudado a Rodríguez Gantes a preparar su solicitud ante la Agencia.

O sea, en materia de cannabis, se podría decir que la legalidad la marca la Agencia Española del Medicamento. Y, hasta ahora, ese organismo del Ministerio de Sanidad ha concedido autorizaciones a 10 empresas para el cultivo de cannabis "con fines de investigación" y a ocho para la "producción y fabricación de sus productos con fines médicos y científicos". Pero no hay noticias, al menos oficiales, de que a ninguna persona física se le haya dado luz verde para el autocultivo.

"Bueno, es que ni siquiera solicitarlo es sencillo. Se necesita concretar todo: cuántas plantas tendrás, qué extensión ocuparán, cuánto contenido de THC o cannabidiol habrá en las plantas, certificados de trazabilidad, cómo es la instalación donde harás el cultivo y hasta el aval de un ingeniero agrónomo respecto a las semillas, que, por cierto, tampoco son baratas. Hablamos de miles de euros". Es Hugo Madera, presidente del OECCC, una de las entidades más batalladoras por la legalización.

Brotons: "Esperamos que la Agencia otorgue el permiso porque la Constitución y los Derechos Humanos nos dan la razón. Además de todos los países que ya lo hicieron con anterioridad, el pasado diciembre la ONU reconoció al cannabis propiedades terapéuticas. Aquí se está planteando una cuestión de derecho a la salud y de derecho a la libertad individual. El que una persona que ha encontrado en el cannabis ayuda y alivio contra sus dolores y su depresión sea perseguida por la ley es aberrante".

Juanma es también uno de los protagonistas del documental Marihuana para vivir, del director de cine Ricardo Carvajal. Para ahondar en esta historia y presentar un trailer de la película, Gantes, Brotons y Carvajal ofrecerán una rueda de prensa mañana martes, 20 de abril, Día Mundial de la Marihuana.

"A mí la marihuana me quita el dolor, pero tengo que ir a por ella al mercado negro, donde hay precios abusivos, mala calidad y ningún control de la sustancia. Pero es lo que me alivia, porque intenté consumirla en infusiones y galletas pero me sentaba muy mal. Yo he llegado a tomar 40 pastillas diarias y con el cannabis lo he reducido a 16 al día. Pero mi pensión es pequeña y no me puedo permitir fumar cinco porros al día. El tabaco es legal; no entiendo que el cannabis terapéutico, aunque sea fumado, no lo sea".

-¿Y qué le dicen los médicos?

-Extraoficialmente me apoyan y saben que esto me ayuda, pero dicen que no me lo recetarán hasta que no sea legal. El psicólogo sí da la cara abiertamente y dice que el cannabis me viene bien. Él sabe que yo tenía una depresión por los dolores y que sólo me quería morir. Con su ayuda y la del cannabis lo llevo mejor.

 


domingo, 4 de abril de 2021

SOLICITUD DE AUTOCULTIVO A LA AGENCIA ESPAÑOLA DEL MEDICAMENTO

 

Después de muchos años luchando por la legislación de la marihuana medicinal he reunido las fuerzas y apoyos suficientes para dar un último impulso a la lucha.

He presentado una solicitud formal a la AGENCIA ESPAÑOLA DEL MEDICAMENTO para poder cultivar las plantas que necesito para calmar los fuertes dolores que padezco.

La solicitud de cultivar viene derivada de la necesidad de poseer mis propias plantas para auto abastecerme y procurarme los frutos del cannabis que necesito para tratarme. Después de estos años en la lucha he tenido la oportunidad de presentar esta solicitud y llegar hasta el final para conseguir dicho propósito.

Es necesario en esta lucha tener el apoyo suficiente para llevar a cabo dicha propuesta y aunque la solicitud es personal necesitare el apoyo de todos vosotros que creéis en los beneficios del cannabis como medicamento.

Os prometo estar concienciado con lo que representa esta lucha particular para el conjunto de personas que luchan por lo mismo que yo y procurare manteneros informados según vayan surgiendo los acontecimientos

viernes, 5 de febrero de 2021

CANNABIS COMO MEDICAMENTO ESTARE AHÍ...

EL PROXIMO 18 DE FEBRERO ASISTIRE TELEMATICAMENTE, PARA DAR MI OPINIÓN COMO USUARIO DE CANNABIS MEDICINAL, SERA LA PRIMERA VEZ QUE ASISTO A UN CONGRESO... DESEARME SUERTE. 😜
JMRG